jueves, 17 de diciembre de 2020

"Querido Jesús, quiero salvar a muchos pecadores" - Antonietta (3° semana de Adviento)


En este tercera semana de Adviento te invitamos a rezar con el Evangelio del Domingo y una carta de Antonietta, en esta carta ella reconoce la presencia real de Jesús en la Eucaristía e intercede por los pecadores y por los que sufren. 

Evangelio según San Juan 1, 6-8. 19-28

Apareció un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan. Vino como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él. Él no era la luz, sino el testigo de la luz. Este es el testimonio que dio Juan, cuando los judíos enviaron sacerdotes y levitas desde Jerusalén, para preguntarle: "¿Quién eres tú?". El confesó y no lo ocultó, sino que dijo claramente: "Yo no soy el Mesías". "¿Quién eres, entonces?", le preguntaron: "¿Eres Elías?". Juan dijo: "No". "¿Eres el Profeta?". "Tampoco", respondió. Ellos insistieron: "¿Quién eres, para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?". Y él les dijo: "Yo soy una voz que grita en el desierto: Allanen el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías". Algunos de los enviados eran fariseos, y volvieron a preguntarle: "¿Por qué bautizas, entonces, si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?". Juan respondió: "Yo bautizo con agua, pero en medio de ustedes hay alguien al que ustedes no conocen: él viene después de mí, y yo no soy digno de desatar la correa de su sandalia". Todo esto sucedió en Betania, al otro lado del Jordán, donde Juan bautizaba.


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Carta de Antonietta (Nennolina)

Querido Jesús Eucaristía

 ¡Te amo tanto Jesús querido! ... Sé que sufriste mucho cuando eras pequeño, quiero ir todos los domingos a misa, donde se renueva el sacrificio de la cruz y donde haces un sacrificio aún mayor de encerrarte en el Santísimo Sacramento del Altar.  Querido Jesús, vendré a recibirte todos los domingos, pero me gustaría recibirte todos los días, pero mamá no me lleva allí.

Querido Jesús, dile a Dios Padre que te amo mucho, mucho! ...

Querido Jesús, libera a muchas almas del purgatorio para ir al Cielo a glorificar a la Santísima Trinidad.

¡Querido Jesús!… Quiero decirte de nuevo que te amo mucho y quiero ser muy buena.

Querido Jesús, hoy realmente no he sido tan buena pero mañana te prometo que seré más buena.

Querido Jesús, dile a Dios Padre que le agradezco que me hizo sanar a mamá, y también te agradezco a ti y también al Espíritu Santo.

Querido Jesús, quiero salvar a muchos pecadores y recomiendo especialmente a ese pecador que tú conoces, y que es tan viejo y querido, también el del hospital de San Juan.

Querido Jesús, deja que los rusos te conozcan pronto y da a conocer a todas las demás naciones malas.

 ¡Te saludo, te adoro a ti Jesús!… Y siempre quiero estar en el Calvario bajo la cruz

 Antonieta y Jesús (31 de enero de 1937)


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Comentario del P. Mauricio Gimenez (Diócesis de La Rioja)

El evangelista Juan toca en este evangelio algunos temas que irá desarrollando después, la luz, el bautismo, el testimonio, la voz que prepara la llegada de la Palabra.

La función de Juan es ser testigo, testigo de la Luz. Juan ha comprendido su misión, sabe quién no es y también quien es. Sabe que no es el protagonista principal de la historia de la salvación, el encuentro con Dios en el desierto le ha enseñado su lugar. Entiende el plan de Dios para él, y se ubica en el lugar de servidor del que es más grande que él porque el que viene no pondrá el acento en la materialidad del signo del bautismo, sino en el Espíritu que da fuerza y sentido a ese signo. Encontrar nuestro lugar de testigos es importante para nosotros también, ubicarnos en el lugar de servidores de Jesús nos hace encontrar nuestro verdadero equilibrio y armonía. Somos testigos de una grandeza que nos supera y a la vez nos asume e incluye.

Nennolina ha recibido evidentemente, una gracia especial para que naturalmente de testimonio desde tan pequeña del amor de Jesús presente en la Eucaristía. Su deseo y respuesta, manifiestan una gran respuesta de amor, al Amor recibido. Lo que la lleva a interceder desde su simplicidad, por todos los que sufren y los que pecan, desde su pequeñez, su amor se abre hacia todo el mundo, desde el calvario, buscando permanecer bajo la cruz de Jesús, su intercesión se abre al mundo sufriente de su tiempo.


Te invitamos a leer otras cartas de la pequeña Nennolina: 

"Jesús, ven pronto a mi corazón" (1° semana de Adviento)


La próxima semana vamos a compartir más cartas de Nennolina


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Breve Biografía de Antonietta Meo

Antonieta Meo, conocida cariñosamente como Nennolina, nació en Roma el 15 de diciembre de 1930. A los 5 años se inscribió en la Acción Católica y antes de cumplir los 6 años le diagnosticaron osteosarcoma, un cáncer a los huesos que estaba muy avanzado y obligó a que le amputaran la pierna izquierda. Con la ayuda de una prótesis empezó a asistir a la escuela primaria a los 6 años. Sufría muchos dolores pero todo se lo ofrecía a Jesús. “Cada paso que doy que sea una palabrita de amor”, afirmó. También se recuerda que quiso celebrar el aniversario de la amputación con un gran almuerzo y una novena a la Virgen de Pompeya porque gracias a esta intervención había podido ofrecer su sufrimiento a Jesús.

Las cartas de Antonietta son un gran legado espiritual, a Jesús le escribió más de 100 cartas, otras a la Virgen María, a Dios Padre, al Espíritu Santo, una a santa Inés y otra a santa Teresita del niño Jesús. La primera carta tiene fecha del 15 de septiembre de 1936. 

La noche de navidad de 1936 recibió el sacramento de la primera Comunión y este día escribió: “Querido Jesús Eucaristía, estoy muy contenta de que hayas venido a mi corazón. No te vayas nunca de mi corazón, quédate siempre, siempre conmigo”. Pocos meses después recibió el sacramento de la Confirmación.

La última carta tiene fecha del 2 de junio de 1937, esta carta llegó a las manos del Papa Pio XI y unos días después un delegado enviado por él, le llevó a la niña la bendición apostólica y él expresó que el Papa se había conmovido mucho leyendo la carta.

En cuanto Nennolina aprendió a usar la pluma, quiso poner su propia firma y escribió así: “Antonietta y Jesús”.

Antonietta falleció el 3 de julio de 1937, unos días antes había recibido el sacramento de la unción de los enfermos.  El 17 de diciembre del año 2007 el papa Benedicto XVI la declaró venerable.







La vida de Nennolina contada por otra niña

Oración para pedir una gracia por intercesión de la Venerable Antonietta Meo

Oh Dios, Padre de los humildes, te damos gracias porque en Antonietta Meo nos has dado una imagen viva de tu Amor y de tu Sabiduría, revelada a los sencillos. Tú, que le concediste la Gracia de unirse a la Cruz de nuestro Señor Jesucristo y de sufrir con fortaleza y alegría, haz que ahora su gozo en la tierra sea para todos un ejemplo luminoso de fidelidad al Evangelio, concédenos su amor sencillo y ardiente a la Eucaristía y a la Iglesia; socórrenos en nuestra pobreza y por su intercesión, según tu santa voluntad concédenos la gracia que confiados te pedimos. Amén

Padre nuestro, Ave María, Gloria.



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