domingo, 15 de mayo de 2022

Homilía de Monseñor Angelelli - 5° Domingo de Pascua - Ciclo C






Lecturas del día: Hechos de los Apóstoles 14, 21b-27 /Sal 113B,1-2.3-4.15-16  / Apocalipsis 21, 1-5a

Evangelio según San Juan 13, 31-33a. 34-35

Cuando Judas salió del cenáculo, Jesús dijo: “Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre y Dios ha sido glorificado en él. Si Dios ha sido glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo y pronto lo glorificará. Hijitos, todavía estaré un poco con ustedes. Les doy un mandamiento nuevo: que se amen los unos a los otros, como yo los he amado; y por este amor reconocerán todos que ustedes son mis discípulos’’.

Homilía de Monseñor Enrique Angelelli - 5° domingo de Pascua (12 de mayo de 1974)

Hermanos y amigos radioyentes de L.V. 14.

El domingo pasado, por la gracia de Dios hemos vivido una jornada verdaderamente privilegiada para quienes la vean con sentido de pueblo y con sentido cristiano. Estos fueron los hechos vividos diocesanamente: 1- En este Año Santo hubo un gesto de esta Madre Iglesia que busca por todos los medios “reconciliar a los hombres necesitados de ella”. 2- Tres jóvenes se ordenaron de diáconos y una religiosa hace sus “promesas religiosas” en el día mundial de las vocaciones. 3- Fue un día mariano porque celebramos como cristianos y como argentinos la fiesta de la Virgen del Valle.

En apariencia sin importancia y sin embargo con trascendencia de futuro. En medio de las dificultades que a diario vivimos porque aún no logramos vivir una verdadera fraternidad como pueblo, estos hechos nos ayudan a reflexionar y a hacer un alto en el camino para repensar nuestra vida, así como la llevamos.

Porque existe un verdadero hambre de reconciliación y de paz. Por eso nos desubicamos como hombres, y si tenemos Fe, como cristianos, si decimos que no necesitamos ser perdonados, ni de qué arrepentirnos. En este caso, si así pensamos y obramos, somos víctimas de la soberbia y de la ceguera de mente y de corazón, haciéndonos daño a nosotros mismos y nos empequeñecemos negativamente ante Dios y ante los demás. Dios quiera que nunca caigamos en esta actitud interior, porque significaría que rechazamos la “luz” y “gracia” de Dios. De las lecturas de este domingo que acabamos de escuchar, hacemos esta reflexión:

La Comunidad Cristiana, que somos nosotros, como pueblo y como cuerpo, debe ir creciendo siempre interiormente en la VIDA que nos viene de Cristo. Esto nos dice que nuestra condición es de peregrinos y que caminamos hacia una meta que es Dios, nuestro Padre. Este crecimiento sólo es verdadero si se hace con el AMOR; - “En esto conocerán que son mis discípulos, si se aman los unos con los otros...”. En esto entenderemos bien lo que busca lograr en nosotros este Año Santo. Tres palabras lo resumen: RENOVAR - RECONCILIAR - AMAR. Esto lo comprendemos mejor si lo comparamos con lo que hacemos y vemos todos los días en nuestros campos; si el árbol tiene mucha savia tendrá mucha vida y dará buenos frutos y abundantes; pero el cuidado hay que tenerlo desde que preparamos la tierra hasta que recogemos los frutos. Lo decimos en nuestro lenguaje familiar: “al árbol se lo conoce por su fruto”. De un árbol malo no se puede sacar buenos frutos. Y esto que es fruto de la sabiduría popular, apliquémoslo a la vida personal de cada uno de nosotros y a la vida de un pueblo. Daremos como individuos y como pueblo buenos frutos, si somos capaces de ir trabajando, a pesar de todas las dificultades, hasta lograr hacer un pueblo que vive muy en serio el amor fraterno.

Ahora, esta es una frase muy linda y de tanto repetirla casi no le damos toda la importancia que tiene y sin embargo nos dice Cristo: “En esto conocerán los hombres que son mis discípulos”. En esta ley del amor fraterno debemos regular toda la vida privada y pública. El AMOR debe regular la política, la economía, la educación y la cultura, las relaciones sociales entre los hombres, la vida familiar, la vida interior de una comunidad cristiana. Ahora bien, nos dice San Pablo que el amor es: “paciente, es servicial, no tiene envidia. No quiere aparentar ni se hace el importante. No actúa con bajeza, ni busca su propio interés. El amor no se deja llevar por la ira, sino que olvida las ofensas y perdona. Nunca se alegra de algo injusto y siempre la agrada la verdad. El amor disculpa todo; todo lo cree, lo espera y todo lo soporta. El amor nunca pasará... Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, razonaba como niño; pero cuando ya fui hombre, dejé atrás las cosas de niño…Hermanos no se queden como niños en su modo de pensar. En el camino del mal, sí sean como niños, pero adultos en su manera de pensar.

A la luz de esto que acabamos de decir necesitamos crecer y madurar en nuestra vida personal y en nuestra vida como pueblo. No cualquier cambio hace madurar, pero es ley de la vida ir cambiando para que, como dice San Pablo, cuando niño obre como niño y como hombre obre como adulto.

Esto es vivir el amor. Exige de nosotros muchas renuncias y sacrificios. Renovar no es fácil; por eso renovarnos cuesta mucho; por eso fraternalmente nos trae muchos dolores de cabeza. Aparentemente es más fácil vivir encerrados en nuestro egoísmo y en nuestros “intereses   individuales” pero así ni tendremos paz ni habrá paz en la comunidad, ni en la vida familiar, ni en las relaciones humanas.

Hemos dicho que este Año Santo es para nosotros argentinos un año también eucarístico. No miremos tanto la exterioridad de un Congreso Eucarístico Nacional, sino todo lo que nos exige la Eucaristía en la vida y en un proceso que ayude a liberar a un pueblo. No puede haber Eucaristía si no hay reconciliación. No habrá reconciliación si no se funda en la justicia y en la caridad o el amor.

Por eso, a veces, da pena, observar en la búsqueda de la felicidad como pueblo, lo queramos hacer con la pública difusión de la mentira, con el agravio, con el juego mezquino de intereses de grupos, con la desconfianza a quienes en la vida de una comunidad tenemos el ministerio de entregar el Evangelio y la fuente del AMOR que son los sacramentos. Así no se construye nada sólido.

En todo proceso de crecimiento, así como lo quiere Dios, nunca perdamos el don que nos ha dado el mismo Dios, de ser autocríticos de nuestros propios actos. Sólo así maduramos. Sólo así crecemos y vencemos las dificultades de toda marcha. Así será verdadera la renovación; así será sincera la reconciliación; así será efectivo el amor fraterno.

A ustedes, las comunidades parroquiales, a ustedes de los pueblos del interior y de los barrios de la ciudad, los grandes objetivos de este Año Santo y de este Año Eucarístico, más allá de las sospechas ridículas que pudiesen existir, que el “gran árbol” que es nuestra Rioja, pueda ir recogiendo verdaderos frutos de fraternidad, de trabajo, con sentido de pueblo, de compromiso cristiano con sentido de tarea y de misión.

Tienen muchísimas ocasiones para reflexionar en todo esto: tienen ya próximas la fiesta de Pentecostés, del Corpus; del Sagrado Corazón, las fiestas patronales, los encuentros decanales y diocesanos, las reuniones o encuentros más pequeños de pueblo o de barrios; los encuentros familiares. Ustedes hermanos que están en el importantísimo campo educacional, tienen valores grandes para reflexionar; especialmente ustedes los que están en Institutos, que tienen una mayor dependencia de la Diócesis, reexaminen toda vida educacional a la luz de los grandes objetivos del Año Santo: Renovar, Reconciliar, Amor. Hay mucho que corregir y mucho por hacer. Por otra parte, sean lugares oficiales como privados, todos deben ser considerados al mismo pueblo. No son dos pueblos ni dos comunidades. Y en este sentido, para efectivizar más el amor fraterno, la Iglesia, en su fundamental misión educadora del pueblo, deberá evaluar las formas concretas cómo la realiza en nuestra diócesis. Y para nosotros, que tenemos una identidad propia y una misión específica dada por Cristo, tanto en la vida sacerdotal, como en la consagración en la vida religiosa, debe seguir siendo en este Año Santo por la vivencia y la labor que realicemos. En esto se plantea qué es EVANGELIZAR HOY EN NUESTRO MUNDO ACTUAL. De esto hablaremos en lo sucesivo. El gran tema del Sínodo Mundial de los Obispos en Roma.


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viernes, 22 de abril de 2022

"Pascua Joven" - Testimonio de Laura Pimentel


Queridos amigos, en este viernes de la octava pascual, compartimos con todos ustedes, el testimonio de Laura Pimentel, una joven venezolana de 20 años que desde el año 2019 vive en Buenos Aires, Argentina.

- "Después de dos años de lo que me gusta llamar “Virtualidad Pastoral”, pude en este 2022 volver a lo presencial para la Semana Santa, gracias a la Pascua Joven que organizaron los jóvenes y el seminarista de la parroquia.

Diría que esta fue distinta a todas las que viví antes: tuve menos tiempo disponible por todas las responsabilidades que van llegando cuando te vas haciendo grande; sin embargo, hace mucho no vivía con tanta profundidad los días de la Pasión y no me daba cuenta de lo mucho que lo necesitaba hasta que me encontré delante de la cruz, llorando a mares y con el corazón necesitado de Dios. Pero esa parte la contaré más adelante…

Una de las primeras preguntas con las que arrancó el retiro fue ¿En qué parte de mi mundo está Dios? ¿Está acaso en mis debilidades, fortalezas o afectos? ¿Solo en los momentos de necesidad o en el 100% de mi mundo?

Pensando un buen rato llegué a la conclusión de que aunque Jesús está en toda mi existencia, yo lo había limitado a una sola parte que se hacía cada vez más pequeña por algo que venía arrastrando desde hace un tiempo: Desierto Espiritual.

Para una persona creyente, con vida parroquial y demás es difícil reconocer cuando no estás conectando mucho con Dios y eso era lo que me estaba pasando. El ego de pensar que podía hacer mi camino por mí misma me estaba haciendo sentir lejos de Él (aunque siempre supe que estaba cerca) e incluso llegué a encontrar cierta “comodidad” en esa lejanía.

Aunque estaba yendo a la parroquia de vez en cuando, mi fe no tenía esa chispa de antes y honestamente no había hecho mucho para recuperarla, pero fue entonces cuando Jesús volvió a llamar y recordé que las cosas no suceden cuando yo quiero sino cuando Él hace que sucedan.

El viernes santo fui al templo (parroquia Santa Maria, Buenos Aires - Argentina) para el segundo día del retiro. Se estaba rea la celebración que terminaría con la adoración de la cruz. Me dediqué a mirar ese crucifijo, donde el Hijo de Dios estaba maltratado y con heridas abiertas. Empecé a llorar. A mi mente llegó la idea de cuánto de aquel daño que tenía su cuerpo había sido causado por mí, y que sabiendo la respuesta igual fue al madero. Fue como mirar el amor directo a los ojos, un amor que sentí no merecer.

Parroquia Santa María, Buenos Aires - Argentina

Después de llorar y contemplar la cruz, miré la imagen de María Dolorosa. Lloré más. Que difícil debió ser para ella y que fortaleza de quedarse al pie de la cruz. Pensé también en mi mamá, a quién no veo desde hace tres años pero sigue abrazándome desde la distancia y enviándome su bendición día tras día.  

Luego por la mente pasó el pensamiento de todas las madres que habían perdido a sus hijos y en ese momento redescubrí que si algo tienen en común muchas madres es que son lo más cercano al amor de Dios; entrega y amor incondicional incluso en los momentos más dolorosos y de oscuridad.

Con la imagen de Jesús en la cruz, la Virgen María y alto playlist para los momentos de reflexión seguí transitando el camino de la Pascua Joven. Alguien dijo que “La cruz es una victoria” y hay tantísima verdad en tan pocas palabras que ahora puedo pensar en cuántas veces en mi propia vida me quedé solo en la cruz y la muerte. ¿Te ha pasado?

Reflexionando sobre eso hice conciencia de que solo con Dios puedo hacer de mi propia vida un testimonio de la Resurrección. Sí, hay oscuridad y momentos de dolor, pero Jesús no venció la muerte para que quedemos en la pena y el duelo. Recordar esto dentro del retiro fue un punto importante porque ahora esa era (y es) la misión: Aprender a descubrir la alegría de Resucitar con Él dentro de nuestras propias cruces.

Las pregunta que decidí empezar a hacerme a mí misma -y que te comparto ahora por si te sirve- es:  ¿Cruz, o Resurrección?

¿Desde dónde voy a mirar y vivir? Nunca antes cobraron tanto sentido las palabras de Santa Teresa de Ávila “Todo se pasa, Dios no se muda”.


Esto que acabo de contarte junto con el amor reflejado también en los otros (la comunidad) y otras experiencias, hicieron de mi Semana Santa un verdadero reencuentro con Dios. Espero que tú también puedas encontrarlo cada día más. ¡Felices Pascuas de Resurrección!"

Laura Pimentel



Otros escritos de Laura Pimentel: 








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martes, 15 de marzo de 2022

"Antonietta de Jesús" - Boletín N° 2, una anédocta de Pablo VI (Mons. Montini)


Hola queridos amigos y lectores de Vivamos juntos la Fe, hoy compartimos este segundo boletín sobre la vida de la venerable Antonietta Meo, conocida cariñosamente como Nennolina. 
Deseamos que al conocer la vida y las cartas de esta pequeña, el Espíritu Santo nos fortalezca en el camino de la fe


Monseñor Giovanni Battista Montini, quien fue elegido pontífice en el año 1963 y eligió  el nombre "Pablo VI", escribió una nota sobre la pequeña Antonietta Meo, el 10 de julio de 1951, dirigida a la estimada señorita Alda Miceli; Presidenta Central de la Juventud Femenina de Acción Católica”.

“Querida Señorita Alda Miceli:

Creo que el juicio del padre Gemelli, revisado y reformado por él, es el correcto alrededor de las "cartas de Nennolina" y que el singular folleto no debe confundirse con otros libros similares.

Verdaderamente el Señor "ludit in orbe terrarum" (juega en el globo terrestre), y obrando en las almas por las vías más misteriosas, conceda a muchos de profundizar, mediante la lectura de la vida de esta niña de menos de siete años, en el misterio de esa sabiduría que se esconde a los soberbios y se revela a los más pequeños. Con sentido de distinguida estima, confirmo su devoción en el Señor. G.B. Montini"

-Un breve comentario sobre los escritos de Nennolina, breve, pero precioso.-

La nota fue escrita por Giovanni Battista Montini, tras la lectura del volumen de las cartas de Antonietta, editado y comentado por el P. Adam Pierotti, con el prefacio del padre Gemelli. Así escribió en este prefacio el padre Gemelli, que no estaba muy inclinado a aceptar figuras y fenómenos místicos (ver Padre Pio y Natuzza Evolo):

 "En la primera lectura de las cartas, tuve varias dudas, pero ahora, unos años después, llegué a la conclusión de que en estas cartas es evidente la acción de Dios, que elige las almas como quiere, porque Dios tiene su altísimo fin; en este caso está claro que intervino la obra de Dios; tan solo así se explican frases, juegos, actitudes y vida de Nennolina "

De la nota del futuro Pablo VI podemos ver la interpretación evangélica del pensamiento de la pequeña Antonieta, el carácter gozoso y lúdico de su espiritualidad, la obra del Espíritu en ella, en el don de la sabiduría y un indicio clarividente de su acción benéfica en la Iglesia y en el mundo.


A continuación compartimos una carta de Antonietta (1° febrero 1937):

Querido Jesús Crucificado

Quiero salvar tantas almas para ir al Paraíso contigo y con estas almas que he salvado

¡Querido Jesús!… di a Dios Padre que estoy muy contenta que ha sanado a mi mamá y te agradezco también a Ti querido Jesús.

Querido Jesús te quiero tanto, tanto. Querido Jesús, haz convertir a tantos pecadores especialmente a ese pecador. Querido Jesús te encomiendo a quién Tú sabes y hazle la gracia que ella desea. Querido Jesús yo quiero ser siempre tu lámpara que arde día y noche delante de Tu altar.

Querido Jesús quiero hacer tantos sacrificios. Querido Espíritu Santo, te agradezco también a ti que has sanado a mi mamá y haznos ir al Paraíso a mí y a mi familia y hazme crecer siempre más buena.

Querido Jesús muchos saludos y besos de tu Antonietta

Querida Virgencita te quiero mucho, te mando, muchos saludos de tu querida hija,

Antonietta de Jesús

 

Firma de la pequeña Antonietta



Traducido del italiano al español por: Viviana Tejada

Fuente: http://www.antoniettameo.it/ (Pagina web oficial de la Asociación Antonietta Meo)


Breve Reseña de la vida de Antonietta (más datos en los boletines anteriores)

Un 15 de diciembre de 1930, nació Antonietta Meo, llamada cariñosamente Nennolina, fue proclamada venerable en el año 2007 por el papa Benedicto XVI.

 Algunos teólogos consideran a Antonietta como una niña mística por la profunda e íntima relación que tenía con Jesús y la Virgen María, esto queda reflejado en las cartas que en principio dictaba a su madre y en las últimas que ella misma escribió. La primera carta tiene fecha del 15 de septiembre de 1936, en la misma se lee: “Querido Jesús, hoy voy de paseo y voy a mis monjas y les digo que quiero hacer la primera comunión en Navidad. Jesús ven pronto a mi corazón que yo te abrazaré muy fuerte y te besaré. Oh, Jesús, quiero que te quedes siempre en mi corazón.”

A Jesús le escribió más de 100 cartas, otras a la Virgen María, a Dios Padre, al Espíritu Santo, una a santa Inés y otra a santa Teresita del niño Jesús.

Antonietta falleció el 3 de julio de 1937, con tan solo 6 años y medio.



Boletines anteriores:

Presentación del boletín

Boletín N° 1


Publicaciones relacionadas:

BiografíaAntonietta la niña que invitaba a Jesús a jugar: ¡Jesús, ven a jugar conmigo! - Radio María


Más cartas de Antonietta:

"Jesús ven pronto a mi corazón" - Venerable Antonietta Meo (1° semana de Adviento)

“Querido Jesús te amo mucho… tu amada Antonietta” (2° semana de Adviento)

"Querido Jesús, quiero salvar a muchos pecadores" - Antonietta (3° semana de Adviento)

"Querida Virgencita, te quiero mucho" - Antonietta (4° semana de Adviento)


Oración para pedir una gracia por intercesión de la Venerable Antonietta Meo


Oh Dios, Padre de los humildes, te damos gracias porque en Antonietta Meo nos has dado una imagen viva de tu Amor y de tu Sabiduría, revelada a los sencillos. Tú, que le concediste la Gracia de unirse a la Cruz de nuestro Señor Jesucristo y de sufrir con fortaleza y alegría, haz que ahora su gozo en la tierra sea para todos un ejemplo luminoso de fidelidad al Evangelio, concédenos su amor sencillo y ardiente a la Eucaristía y a la Iglesia; socórrenos en nuestra pobreza y por su intercesión, según tu santa voluntad concédenos la gracia que confiados te pedimos. Amén


Padre nuestro, Ave María, Gloria.



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jueves, 17 de febrero de 2022

5 misioneras en el sur de Argentina





La misión de la Iglesia es anunciar la Buena Nueva a toda la creación, misión que Jesús les encomendó a sus discípulos (Cf. Mc 16, 15). El Catecismo de la Iglesia Católica nos enseña que el bautizado participa del sacerdocio de Cristo en su misión profética y real, como así también de la actividad apostólica y misionera del pueblo de Dios (Cf. 1268 y 1270)

Hoy compartimos con todos ustedes el testimonio de cinco jóvenes que se animaron a vivir una experiencia misionera en el sur de Argentina, más precisamente en la localidad de Andacollo y sus alrededores (en la provincia de Neuquén).

Ellas no se conocían, cada un emprendió esta aventura misionera desde distintos puntos de origen pero llegaron al mismo destino y con el mismo deseo, Dios sembró en sus corazones el deseo de misionar, el deseo de entregar sus tiempos, su dinero, sus talentos y de entregarse al servicio de los demás en una comunidad en particular, la parroquia de Nuestra Señora de Andacollo ubicada en el norte neuquino.

Te proponemos escuchar estos testimonios abriendo el corazón a lo que Dios te quiera regalar a través de ellas.



Sol María Landaeta Sandoval, 20 años, Zapala – Neuquén


María Emilia Carli (Emi), 24 años, Palermo – Buenos Aires


Miranda Vecchio (Miri), 21 años, Buenos Aires


Micaela Romero (Michu), 28 años, Buenos Aires


Julieta Wheeler (Juli), 25 años, Buenos Aires

 



Para terminar te invitamos a vivir un momento de oración con esta canción:


¿Te gustaron estos testimonios? ¿Qué fue lo que más te llamó la atención?

¿Vos te animas a misionar anunciando la Buena Nueva?

¿Ya tuviste alguna experiencia misionera?

En los comentarios podes compartir tu experiencia misionera o dejar un saludo para estas jóvenes misioneras




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martes, 15 de febrero de 2022

"Antonietta de Jesús" - Boletín N° 1



ACTUALIDAD DEL MENSAJE DE ANTONIETTA MEO

Cuando la Iglesia reconoce oficialmente la santidad de algunos de sus hijos, lanza a todos, el mensaje de una santidad acorde al momento histórico que la Iglesia y el mundo está experimentando, volcado a sus elecciones fundamentales.

También para Antonietta Meo, en la esperanza de un próximo reconocimiento histórico de su santidad (ya se ha reconocido el carácter heroico de sus virtudes), uno se pregunta cuál es el tipo de mensaje que esta niña puede ofrecer a nuestros contemporáneos, en su brevísima vida alegre y dolorosa.

Sería apropiado, más allá de los estudios biográficos e iniciativas encaminadas a hacia su beatificación, que se pueda reflexionar sobre la relevancia del mensaje de Antonietta.

Este primer intento de profundización, busca iniciar tal trabajo, ofreciendo ideas y pensamientos, sin pretender elaborar grandes síntesis, con el único propósito de fomentar la fuerte espiritualidad de esta pequeña, como quedó expresado en sus cartas


 ANÉCDOTAS -  "LOS AMIGOS DE ANTONIETTA MEO"

HERMANA BORTOLINA ANZANELLO, su maestra.

La hermana Bortolina ha sido la primera maestra de Antonietta en primero de elemental, desde el 10 de octubre de 1936 al 23 de mayo de 1937. Perteneció a la Congregación de las Hermanas Apóstoles del Sagrado Corazón de Jesús y ejerció su misión en el colegio "Corazón de Jesús" de via Sommeiller, donde asistian Antonietta y su hermana Margarita.

 Entre la muy joven maestra (tenía 22 años) y la estudiante Antonietta, se había creado una hermosa relación, llena de cariño y de obediencia por parte de Antonietta. La hermana Bortolina le correspondió con su preocupación y cuidado, ya que Antonietta usaba prótesis de madera desde por encima de la rodilla, después de la amputación y estaba en un banco especial. Antonietta tenía plena confianza en su maestra, y la hermana Bortolina (nombre que Antonietta transformó en Bertolina) alimentaba un sentimiento de admiración por esta niña un tanto particular.

Por la mañana, tan pronto como Antonietta llegó a la escuela, se acercó a la maestra y le preguntó: "Maestra, ¿qué hacemos hoy?” La hermana Bortolina le explicó el programa de la mañana, la ayudó a ubicarse en su banco especial e iniciaba la lección. La maestra notó que Antonietta la seguía con extrema atención, sin perder ninguna de sus palabras. En todas las materias (¡estamos en Prima!), aprendía rápidamente; pero en religión ella era como una maestra. Sabía de memoria muchos pasajes del Evangelio, las parábolas “¡Las ha dicho Jesús!” exclamaba Antonietta, compartiendo en la escuela todo lo que aprendía en el catecismo y en casa, donde la educación estaba imbuida de catequesis. La hermana Bortolina tenía un cariño particular por esta alumna suya, un poco por su condición de salud, un poco por su curiosidad y vivacidad intelectual, pero sobre todo por su profundidad espiritual en relación con Jesús y el mundo de la fe.

De hecho, cuando Antonietta estaba en el hospital a menudo fue a verla. A la pregunta: "¿Cómo estás?", La pequeña respondió en tono estridente: "¡Estoy bien! De esta manera también respondió el día anterior a morir, aunque con más voz débil, pero siempre serena. Era el saludo final que Antonietta le dio a su querida maestra” “A la maestra” - escribe en las cartitas – “la quiero mucho, pero te quiero más a ti, Jesús. Jesús, bendice a mi maestra, sor Bertolina".


Cartas de Antonietta:

Carta 1 - 15 de septiembre de 1936

Querido Jesús:

Hoy salgo a caminar y me acerco a mis hermanas y le digo que quiero hacer mi primera comunión en Navidad...Jesús, ven pronto a mi corazón, que te abrazaré fuerte y te besaré!...

¡Ay Jesús! Quiero que permanezcas siempre en mi corazón

Un saludo y un beso de tu Antonietta


Carta 2 - 18 de septiembre de 1936

Jesús amoroso te doy mi corazón! 

Jesús dame almas!...Jesús eres bueno...  

Jesús acoge a tu hijita bésala Jesús amoroso.

Antonietta

Firma de la pequeña Antonietta


Traducido del italiano al español por: Viviana Tejada

Pagina web oficial de la Asociación Antonietta Meo: http://www.antoniettameo.it/


Publicaciones relacionadas:

Presentación del boletín


BiografíaAntonietta la niña que invitaba a Jesús a jugar: ¡Jesús, ven a jugar conmigo! - Radio María

"Jesús ven pronto a mi corazón" - Venerable Antonietta Meo (1° semana de Adviento)

“Querido Jesús te amo mucho… tu amada Antonietta” (2° semana de Adviento)

"Querido Jesús, quiero salvar a muchos pecadores" - Antonietta (3° semana de Adviento)

"Querida Virgencita, te quiero mucho" - Antonietta (4° semana de Adviento)


Oración para pedir una gracia por intercesión de la Venerable Antonietta Meo


Oh Dios, Padre de los humildes, te damos gracias porque en Antonietta Meo nos has dado una imagen viva de tu Amor y de tu Sabiduría, revelada a los sencillos. Tú, que le concediste la Gracia de unirse a la Cruz de nuestro Señor Jesucristo y de sufrir con fortaleza y alegría, haz que ahora su gozo en la tierra sea para todos un ejemplo luminoso de fidelidad al Evangelio, concédenos su amor sencillo y ardiente a la Eucaristía y a la Iglesia; socórrenos en nuestra pobreza y por su intercesión, según tu santa voluntad concédenos la gracia que confiados te pedimos. Amén


Padre nuestro, Ave María, Gloria.



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